La situación de siempre
Me llamaron para revestir una cocina que ya estaba casi terminada. Muebles montados, encimera de piedra puesta, horno y microondas en su sitio. Faltaban las paredes. Y debajo había alicatado.
La primera idea de casi todo el mundo es picar. En una obra vacía, vale. En una cocina con una encimera nueva, picar significa escombro, polvo encima de todo y un golpe de mazo a dos dedos de una piedra que cuesta lo que cuesta.
Así que no picamos. Revestimos encima. La clave no fue el vinilo. Fue lo que hicimos antes de abrir el primer rollo.
La misma pared. Debajo del vinilo sigue el alicatado.
¿Se puede poner vinilo mural encima de azulejos?
Sí. El azulejo es un soporte duro y estable, y un vinilo mural técnico se puede instalar encima. Pero el azulejo tiene dos problemas que una pared de yeso no tiene:
- Las juntas. Cada junta es un pequeño escalón. Si no se rellena, acaba dibujándose a través del material.
- El esmalte. Una superficie vidriada no absorbe. Sin una imprimación adecuada, la cola no agarra igual.
Si resuelves esas dos cosas, el azulejo deja de ser un problema y se convierte en un soporte más.
Cuándo no lo haría
No siempre es buena idea. Antes de decir que sí, reviso esto:
- Azulejos que suenan huecos o se mueven. Si una pieza está suelta, se mueve con todo lo que pongas encima. Esa pieza se saca y se rellena antes.
- Humedad. Si hay manchas, condensación o una pared que da a un patio húmedo, primero se resuelve la humedad. El vinilo no la arregla; la esconde y la empeora.
- Agua directa. En la zona de ducha o justo detrás del fregadero, donde la pared se moja cada día, no lo pondría.
Si alguna de estas falla, lo digo antes de presupuestar. Prefiero perder una obra que instalar algo que sé que va a dar problemas.
El paso que decide todo: las juntas
Aquí es donde se gana o se pierde el trabajo. Con luz de frente, una pared mal preparada parece correcta. Con luz rasante, la que entra de lado por una ventana o viene de una tira de LED, cada junta aparece como una línea.
Y se nota más cuanto más oscuro y liso es el vinilo. En esta cocina era un verde muy oscuro, casi negro. No había margen.
Por eso las juntas se rellenan, la superficie se masilla y se lija hasta que la pared deja de leerse como alicatado. Yo lo compruebo pasando una linterna pegada a la pared, de lado. Si con la linterna se ve una junta, con la luz de la cocina también se verá.
Cómo lo hicimos, paso a paso
- Proteger lo montado. Muebles, encimera, horno y carpinterías, tapados con plástico y cinta antes de tocar nada.
- Limpiar el azulejo. En una cocina siempre hay grasa, aunque no se vea. Sin limpiar, nada agarra.
- Rellenar juntas y masillar. Las pasadas que hagan falta, hasta que la pared quede plana.
- Lijar y comprobar con luz rasante. Si se ve algo, otra pasada.
- Pintar e imprimar. La rajola pintada deja de ser una superficie vidriada y la cola agarra como en cualquier pared.
- Instalar paño a paño. A plomo, con las uniones casadas y cortes limpios en cada enchufe e interruptor.
- Remates. Pilar con dos aristas vivas, encuentro con el rodapié y con el marco de la puerta.
Al terminar, fuera plásticos y restos. La cocina quedó igual que estaba, con las paredes nuevas.
Antes de decidir: compruébalo tú
Si tienes una pared alicatada y estás pensando en revestirla, repasa esta lista. Marca lo que se cumpla.
Lista de comprobación
Preguntas frecuentes
Si las juntas se rellenan y se masillan bien, no. Si se instala directamente encima, sí: las juntas acaban marcándose, sobre todo con luz rasante y en colores oscuros.
En las paredes que no reciben agua directa, sí. Detrás del fregadero o en zonas que se mojan a diario, no lo recomiendo.
Sí. Una pieza suelta se mueve y arrastra lo que tenga encima. Se saca, se rellena el hueco y se nivela con el resto.
No. Hablamos de vinilo mural técnico, el que se usa en hoteles y oficinas. La ficha técnica del fabricante indica el adhesivo y el soporte adecuados.